JUAN LANDÍVAR BOWLES, EL CIENTÍFICO BOLIVIANO QUE TRIUNFÓ EN ESTADOS UNIDOS, LLEGA A TOTAL CONFERENCE 2026 PARA COMPARTIR SU EXPERIENCIA EN AGRICULTURA DE PRECISIÓN

Previo a su participación en el Total Conference 2026, el destacado investigador cruceño y director de investigación en Texas A&M University analiza la evolución de la agricultura inteligente, la integración estratégica de la inteligencia artificial con los gemelos digitales y el impacto transformador de la transferencia tecnológica en el sector agropecuario.
La investigación agropecuaria ha experimentado una metamorfosis radical, transitando de un modelo empírico basado en la observación a una disciplina de alta precisión impulsada por la inteligencia artificial, la sensoría remota y el análisis masivo de datos. En el marco de la preparación del Total Conference 2026, Juan Landívar Bowles sostiene que el verdadero desafío actual radica en integrar estas herramientas avanzadas como los modelos de gemelos digitales (digital twins) en sistemas funcionales y accesibles que mejoren de manera tangible la rentabilidad y la sostenibilidad económica del productor en el campo.
Juan Landívar Bowles representa una de las trayectorias científicas e investigativas de mayor alcance internacional nacidas en Santa Cruz. Formado académicamente en ciencias de los cultivos en la Mississippi State University, con una maestría en genética vegetal y un doctorado en fisiología de cultivos, consolidó un perfil sobresaliente en el ámbito de la fisiología de cultivos, el modelado agrícola y el desarrollo de tecnologías de precisión. Su vasta experiencia combina la investigación científica rigurosa con una constante vocación por conectar el conocimiento académico con las necesidades reales y urgentes del sector productivo.
Actualmente, en su rol como líder e investigador en Texas A&M University a través de AgriLife, Landívar Bowles dirige iniciativas enfocadas en el desarrollo, validación y transferencia de tecnologías para la agricultura inteligente. Su liderazgo académico e institucional se ha centrado en impulsar alianzas estratégicas internacionales, conectando la vanguardia científica global con universidades, empresas y productores de Sudamérica, promoviendo así la formación de capital humano capacitado para encarar los desafíos del cambio climático y la seguridad alimentaria mundial.
Su participación en Total Conference 2026 promete ser un hito estratégico para la comunidad agropecuaria regional. Al enlazar la frontera del conocimiento en inteligencia artificial y agricultura digital con una mirada profundamente pragmática y comprometida con el desarrollo socioeconómico de Bolivia, su ponencia no solo ofrecerá una hoja de ruta para la modernización de los campos agrícolas, sino que reafirmará la relevancia insustituible del talento boliviano en las altas esferas de la ciencia y la innovación mundial.
TOTAL CONFERENCE (TC): Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado la investigación agropecuaria en los últimos años y cuáles considera que son actualmente sus principales desafíos? Juan Landívar Bowles (JLB): Creo que la investigación agropecuaria ha evolucionado de manera muy importante en los últimos años. Hemos pasado de una agricultura basada principalmente en la observación y la experiencia a una agricultura cada vez más sustentada en datos y tecnologías de precisión. Esto ha sido posible gracias a una mayor integración entre la investigación científica, la innovación tecnológica y las necesidades del sector productivo.
Uno de los avances más relevantes ha sido el desarrollo de la sensoría remota. Hoy contamos con sensores, drones, imágenes satelitales y plataformas de análisis que, junto con el mayor poder computacional y las herramientas de inteligencia artificial, nos permiten obtener información detallada sobre el estado de los cultivos, el suelo y las condiciones ambientales. Esto ha revolucionado la toma de datos en campo y ha mejorado significativamente la capacidad de desarrollar herramientas para apoyar tanto las decisiones técnicas como las financieras de las empresas agropecuarias.
Sin embargo, todavía enfrentamos desafíos importantes. El principal es lograr que estas tecnologías lleguen de manera efectiva a los productores, especialmente a los pequeños y medianos, mediante soluciones accesibles y programas de capacitación. También debemos fortalecer la integración de los datos para convertirlos en información útil que facilite la toma de decisiones. Finalmente, la investigación debe seguir enfocándose en generar tecnologías que permitan producir más con menos recursos, y avanzar hacia sistemas agropecuarios más sostenibles, resilientes y económicamente competitivos.
TC: El mundo enfrenta el desafío de producir más alimentos con menos recursos y bajo condiciones climáticas cada vez más complejas. ¿Qué avances científicos están marcando la diferencia para lograr una agricultura más eficiente y sostenible? JLB: Uno de los avances científicos que está marcando la mayor diferencia es la agricultura de precisión. Gracias al uso de tecnologías como sensores, drones, imágenes satelitales, sistemas de posicionamiento, inteligencia artificial y análisis de datos, hoy es posible conocer con mayor precisión la variabilidad de los cultivos y aplicar los insumos únicamente donde y cuando realmente se necesitan.
Este enfoque permite optimizar el uso de fertilizantes, agua, agroquímicos y otros recursos, reduciendo los costos de producción y minimizando el impacto ambiental. Al mismo tiempo, mejora la productividad y la rentabilidad de los sistemas agrícolas, contribuyendo a una producción más eficiente y sostenible.
En un contexto de ambientes de producción inciertos y creciente demanda de alimentos, estas herramientas también fortalecen la capacidad de los productores para tomar decisiones oportunas, gestionar mejor los riesgos y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos. En conjunto, representan un cambio de paradigma hacia una agricultura basada en información, innovación y sostenibilidad.
TC: Muchas innovaciones tardan años en llegar al campo, ¿cómo puede acortarse la distancia entre la investigación científica y la aplicación práctica por parte de los productores? JLB: Creo que el desafío ya no es desarrollar nuevas tecnologías, sino lograr que las existentes generen un impacto real en el campo. Componentes de la agricultura digital, como drones, imágenes satelitales, sensores, estaciones meteorológicas y plataformas de análisis de datos, ya están disponibles y siendo utilizados por muchos productores. El reto para la investigación es integrar estas herramientas en sistemas funcionales que sean fáciles de usar y que aporten beneficios económicos concretos.
Para acortar la distancia entre la investigación y la aplicación práctica, es fundamental involucrar a los agricultores desde las primeras etapas del desarrollo tecnológico. Su experiencia permite identificar los problemas más relevantes y diseñar soluciones que respondan a las condiciones reales de producción, aumentando así las posibilidades de adopción.
Igualmente importante es formar el capital humano que impulsará esta transformación. Desde el inicio de los proyectos deben participar estudiantes, técnicos y profesionales que posteriormente transferirán estas innovaciones al sector productivo. Además, fortalecer la colaboración entre universidades, centros de investigación, empresas y organizaciones de productores permitirá acelerar la validación y adopción de nuevas tecnologías. En definitiva, el éxito de la investigación se mide por su capacidad de mejorar la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de los sistemas agropecuarios generando soluciones que respondan a las necesidades reales de los productores.
TC: La inteligencia artificial, la agricultura de precisión, la biotecnología y el análisis de datos están transformando la toma de decisiones en el agro. ¿Cuáles de estas herramientas tendrán el mayor impacto en la próxima década y cómo deberían prepararse los productores o las empresas para incorporarlas? JLB: Más que identificar una sola tecnología, considero que el mayor impacto durante la próxima década provendrá de la integración de la inteligencia artificial, la agricultura de precisión, la biotecnología y el análisis de datos. Estas herramientas no funcionan de manera aislada; se complementan para dar origen a una agricultura inteligente, capaz de generar recomendaciones precisas y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
La agricultura de precisión proporciona información mediante sensores, drones e imágenes satelitales; el análisis de datos organiza e interpreta esa información; la inteligencia artificial la convierte en recomendaciones de manejo; y la biotecnología aporta variedades con mayor productividad y resistencia al estrés ambiental. La combinación de estas tecnologías permitirá optimizar el uso de insumos, aumentar la productividad, reducir riesgos y maximizar el retorno de las inversiones en innovación.
Para aprovechar esta transformación, los productores y las empresas deben adoptar una cultura de aprendizaje continuo. Es fundamental mantenerse informados sobre las nuevas tecnologías, participar en talleres, días de campo, demostraciones, conferencias y evaluar objetivamente qué innovaciones aportan valor a sus sistemas productivos. La clave será mantener una mentalidad abierta al cambio y desarrollar capacidades para incorporar estas herramientas de manera gradual, siempre con el objetivo de mejorar la competitividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de la producción agropecuaria.
TC: ¿Cuáles serán los principales aspectos que abordará durante su presentación en Total Conference 2026? JLB: Presentaré las oportunidades y desafíos en el uso y adopción de la agricultura inteligente en la producción agrícola moderna. La existencia de drones, satélites y robots equipados con precisos sensores nos facilitan la toma de datos de cada metro cuadrado de los campos agrícolas. Poderosas computadoras nos permiten analizar esta gran cantidad de datos, visualizar y optimizar el comportamiento de los campos, mientras que programas modernos basados en inteligencia artificial, como los modelos basados en gemelos digitales (digital twins), convierten esos datos e imágenes en recomendaciones operativas de manejo. El desafío central que abordaremos es cómo integrar efectivamente estas herramientas en sistemas funcionales que generen beneficios económicos tangibles para los productores.
TC: ¿Qué otros aspectos le gustaría destacar respecto al trabajo institucional de Texas A&M AgriLife y cómo ve su participación en Total Conference 2026? JLB: Además de los aspectos técnicos, me gustaría destacar la experiencia de Texas A&M University, a través de AgriLife, en el desarrollo, validación y transferencia de tecnologías para la agricultura inteligente. Compartiré ejemplos concretos de cómo estas innovaciones han sido implementadas con éxito en diferentes sistemas de producción y cómo han contribuido a mejorar la productividad, la eficiencia y la sostenibilidad agrícola. Asimismo, presentaré oportunidades para impulsar la colaboración entre Texas A&M AgriLife, universidades, centros de investigación, empresas y productores de Bolivia y Sudamérica, pues la cooperación internacional es fundamental para acelerar la innovación y adaptar las tecnologías a la realidad local.
También dedicaré un espacio para compartir mi historia personal: mi recorrido desde mis años como estudiante en Santa Cruz hasta obtener el doctorado y desarrollar una carrera investigativa y directiva en Texas A&M. Más que una historia personal, quiero transmitir lecciones sobre la importancia del apoyo familiar, la guía de los mentores y la determinación individual. Mi mensaje busca inspirar a los jóvenes, demostrando que el origen no define el alcance de las metas; con educación, disciplina, perseverancia y visión, es plenamente posible construir una carrera científica internacional de alto impacto y aportar al desarrollo de nuestro país.
TOTAL CONFERENCE, “Compartiendo experiencias para el éxito de la agropecuaria en Bolivia”, es un espacio de intercambio de experiencias, conocimiento y networking dirigido a inspirar y transformar el futuro del agronegocio boliviano. También es un momento de encuentro para degustar la oferta gastronómica de la carne boliviana en un ambiente de confraternización y negocios.
TOTAL CONFERENCE 2026 se realizará el 4 de septiembre en el salón Chiquitano y en el Parque Ecológico de Fexpocruz. Para mayor información, registrar su participación y adquirir su entrada, ingrese a este link: WWW.TOTALCONFERENCE.COM.BO



