HUMBERTO VILLAVICENCIO EN TOTAL CONFERENCE 2026: “DESDE HACE SEIS AÑOS VIVO CON UN CÁNCER INCURABLE”

Llegó a Total Conference 2026 para abrir la sesión dedicada a la salud y como antesala a la disertación del Dr. Henrique Prata, presidente del Hospital de Amor en Barretos. Durante su intervencion, estas fueron sus ideas fuerza: En la vida, hay que trascender y eso se logra practicando la excelencia, la disciplina y el servicio; los desafíos producen una pasión que se convierte en motor imparable, que hay que ejercer sin complejos, pero con empatía; sin ilusión, la vida se queda en obligación.
Uno de los expositores de Total Conference 2026 fue Humberto Villavicencio, hijo y nieto de ganaderos de Santa Ana de Yacuma, Beni, residente en España, donde desarrolló una brillante carrera médica, en urología y salud, con diez libros escritos y más de 800 artículos médicos publicados.
Los recuerdos de infancia de su pueblo, guardan una enseñanza que atesora en su corazón: la importancia de la solidaridad, practicada generosamente entre “todingos los del poblao”. A partir de esa base construyó su filosofía: en la vida hay que trascender y eso se logra practicando la excelencia, la disciplina y el servicio. Para él, los desafíos producen una pasión que se convierte en motor imparable, que hay que ejercer sin complejos, pero con empatía.
Considera que en estas épocas hay que comunicar lo que se sabe y hay que hacerlo en inglés y en revistas de impacto. Como profesional, ejerció la docencia, la asistencia, la investigación con evidencia clínica, la innovación tecnológica, el liderazgo y la tesis doctoral, que sólo la tienen el uno por ciento de los médicos.
Trabaja en la fundación Pugvert, en Barcelona, España, donde llega a operar hasta 25 pacientes urológicos por día. Fiel a su formación científica, distingue muy bien lo que es un producto, de un prototipo, de una idea, de una patente, de un sueño y de lo que es ciencia ficción.
No duda en recomendar los análisis de sangre, porque adelantan en cuatro años el diagnóstico de cáncer tumoral, así como la resonancia magnética multiparamétrica de próstata. “Los diagnósticos y los tratamientos tienen que ser con certeza”, sentencia.
Escribió diez libros, porque “en la vida hay que tener tiempo para todo” enfatizando la importancia de la “hora 25”, es decir, “sacar tiempo de donde no se tiene”. Considera que en telemedicina hay que digitalizar todo y, también es muy importante, la interactuación con la familia.
“La cirugía robótica supera mucho a la cirugía abierta, que es mucho más traumática, necesita muchos calmantes y su recuperación es más larga”. La laparoscopía requiere gran formación en los movimientos y también contra el cansancio y el estrés, porque los instrumentos son largos y rígidos, además de adecuarse a la “sensación espejo”. “Es como rascarse frente a un espejo, uno tiende a desubicarse espacialmente”, explica.
El robot “Da Vinci” tiene visión en tres dimensiones, es miniaturizado, aumenta el doble la visión y elimina el temblor natural de la mano. Fue introducido en 2005, hace más de 20 años atrás, da mayor seguridad al paciente, tiene mayor ergonomía y ya en 2001 se operó desde Nueva York a un paciente que estaba en Estrasburgo, Francia.
El 9 de julio de 2025 se realizó el primer trasplante con un robot y su manejo sólo requiere dos días de formación. El Dr. Villavicencio ya realizó más de 4.000 cirugías de este tipo y dictó cursos con de 800 a 1.000 asistentes.
Recomienda escribir las experiencias que uno tiene para compartir los resultados, porque eso contribuye al progreso de toda la sociedad. Fue nombrado “miembro de honor” de la academia médica de Barcelona, recibió decenas de distinciones y, en Bolivia, se creó un premio que lleva su nombre.
“La Inteligencia Artificial logró hacer un hoyo con un solo tiro”, explicó para ratificar su creciente importancia en la medicina, debido a su precisión y aprendizaje automático. Considera que en el futuro el 90% de los diagnósticos será realizados por máquinas y el 80% de las intervenciones las realizarán los robots. Informó que se pueden hacer dos o tres cirugías robóticas simultáneas y que, en Santa Cruz, ya se puedan hacer cirugías de este tipo.
Finalizó diciendo que “sin ilusión, la vida se queda en obligación”, pero un asistente a Total Conference 2026 tomó la palabra para testimoniar que desde hace seis años vive con un cáncer incurable y se mantiene con vida gracias al Dr. Villavicencio.
